Cambiar los “porqués” inútiles en una conversación positiva para ti.
El diálogo interno con tu ex (parte 1)
Hola, este paso constará de un ejercicio principal y dos complementarios. Será un cambio de registro.
Ahora estás preparado para salir de los bucles mentales y elaborar la ruptura desde otro lugar.
Para el siguiente ejercicio partimos de la base de exteriorizar toda o la mayor parte posible de nuestros pensamientos en bucle y porqués que están en nuestra cabeza.
Como si fuéramos guionistas de una obra de teatro o cine, vamos a sacar de nuestra cabeza nuestras ideas y plasmarlas en un ensayo más real.
EJERCICIO:
Disponemos de dos sillas colocadas de forma opuesta y de una tercera silla, sillón o sofá colocada para conformar un triángulo a una cierta distancia de las otras dos. En esta última silla vas a preparar la libreta que utilizaste para escribir en el segundo paso con un bolígrafo.
Empezaremos el ejercicio sentados en cualquiera de las dos primeras sillas. Vamos a llevar a cabo una conversación imaginada con nuestro ex siguiendo el guión que os propongo:
- Me siento y le digo a la silla vacía que está delante de mí: «Hola, soy (mi nombre) y voy a imaginar que tú (el nombre de tu ex) estás sentado delante de mí y me escuchas.»
- Sigues hablando diciéndole cómo te imaginas a esa persona sentada en esa silla y describes de manera objetiva su indumentaria, su expresión o detalles de su postura corporal.
- Si no consigues imaginarte a tu ex en la silla, le vas a hablar a la silla vacía diciéndole exactamente eso: “No consigo imaginarte” y sigues hablando con la silla vacía centrándote en tus sensaciones. Ejemplo: “Se me hace raro hablarle a una silla vacía” y a continuación le explicas a la silla los pensamientos que te vienen a la cabeza al respecto de tu ex y de la ruptura.
- Si consigues imaginar a tu ex en la silla, le vas a decir todo lo que te venga a la cabeza al respecto de la ruptura: tus pensamientos, las cosas que no entiendes, las cosas que no le has dicho y que te gustaría decirle.
- Importante: en cualquiera de las dos conversaciones, cada minuto aproximadamente le has de decir a la silla vacía o a tu ex las sensaciones corporales que estás sintiendo mientras te expresas. Si en algún momento sientes una emoción que te llama la atención o está muy presente, detén la conversación diciendo precisamente esto y le dices a la silla que necesitas un tiempo para sentir y procesar la emoción. Para hacerlo, respira profundamente, ponte la mano en el lugar de tu cuerpo donde sientas la emoción y date el tiempo que necesites para que la emoción tenga su espacio y se vaya. Cuando estés preparado, continúa el monólogo.
- También importante:
- Procura hablar en primera persona comenzando las frases por “yo” o “a mí” o similares.
- Sitúate en el presente: “En este momento me viene un recuerdo”, “Ahora me sale decirte…”, “Estoy sintiendo…”
- Si te vienen recuerdos de situaciones vividas, descríbelas como te he explicado y refiérete a la otra persona del siguiente modo: “Cuando tú hiciste o dijiste tal cosa, yo lo viví… pensé… y sentí…” lo que sea y lo dices.
- Si puedes, expresa lo que te quedó pendiente de decir y no dijiste en esa situación.
Con estas directrices, haz el ejercicio hasta donde puedas o quieras y no dejes de expresarte sin despedirte o cerrarla. Para ello, simplemente dices que hoy dejas aquí lo que querías decir y continúas el ejercicio cuando te parezca.
A continuación, te sientas en la tercera silla a la que vamos a llamar la silla del espectador y desde allí vas a observar las dos sillas enfrentadas. Escribe en la libreta que dejaste preparada aquello de lo que te des cuenta o te venga observando las sillas.
Hasta aquí la primera parte del ejercicio del diálogo interno que retomaremos y completaremos en el siguiente paso.
EJERCICIOS COMPLEMENTARIOS
- La carta a tu ex-pareja
Se trata de escribir una carta a mano en la que te inspirarás en el guion del ejercicio anterior. Al ser en formato carta, puedes elaborar más la narrativa dándole un formato más creativo. Esta carta NO se ha de enviar a la persona que fue tu pareja. No es necesario que escribas la carta en un solo día, puedes escribirla a fragmentos según te apetezca. Una vez acabada, tienes varias opciones que te comentaré al final.
- La carta con la mano no dominante.
Se trataría del mismo ejercicio de la carta pero escrita con la mano izquierda si eres diestra o al revés si eres zurdo. Es un ejercicio más costoso obviamente pero muy revelador.
Acabadas ambas cartas, puedes cerrarlas en diferentes sobres y enviarlas por correo a ti misma. Abrirlas y leerlas pasado un tiempo prudencial para ver cómo estás al respecto del tema. También puedes guardarlas sin enviarlas. No te recomiendo destruirlas, son de tu creación y por tanto valiosas en sí mismas.
Hasta aquí el paso 5. Nos vemos en el siguiente.
Saludos!!